Sánchez resta importancia a que EEUU baraje suspender a España en la OTAN: «No trabajamos sobre emails»
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha restado importancia a las filtraciones de un correo electrónico que apunta a que el Pentágono explora la suspensión de España como miembro de la OTAN por su postura frente a la guerra de Irán y ha defendido que no ha recibido una queja formal por parte de Estados Unidos.
«Nosotros no trabajamos sobre e-mails, trabajamos sobre documentos oficiales y posicionamientos que haga, en este caso, el gobierno de Estados Unidos. La posición del gobierno de España es clara: absoluta colaboración con los aliados, pero siempre dentro del marco de la legalidad internacional», ha zanjado Sánchez en declaraciones a los medios a su llegada a una cumbre informal de líderes de la Unión Europea en la capital chipriota Nicosia.
Con respecto al gasto en defensa, cuyo alcance por parte de España ha sido fuertemente criticado por Washington, el presidente del Gobierno ha dejado claro que el Ejecutivo debe defender el interés general de los españoles y garantizar el cumplimiento de las «responsabilidades» asumidas por el país con el resto de socios de la Alianza Atlántica «como buenos aliados que somos».
«No hay debate, cumplimos con las obligaciones, somos un socio leal. Estamos comprometidos, desplegados en muchísimas de estas áreas que han sido solicitadas por los propios países, y por tanto, absoluta tranquilidad», ha insistido.
Sánchez ha recordado que hay fuerzas militares españolas desplegadas en el este de Europa «para defender la integridad territorial ante la amenaza rusa» y también apoya a Ucrania mediante instrumento de la OTAN para financiar la compra de armamento y medios militares desde Kiev.
Así, ha recordado la cumbre del pasado verano en La Haya, en donde los miembros de la OTAN consensuaron un objetivo de gasto del 5% con la reserva de España, que ya entonces manifestó que podría cumplir con su compromiso sobre capacidades «con un 2,1%» del PIB. «Es lo que hemos hecho», ha defendido Sánchez, para insistir en que «no hay debate» sobre la implicación de España, sino «absoluta tranquilidad».







